Es momento de que realmente ponga prioridades en lo que hago. Siempre, o eso creo, traté de balancear bastante las cosas que quiero hacer con esas que parecen más bien deberes. A veces fallé, a veces dejé de lado, a veces salí feliz, pero en la mayoría termino cansada y con esa sensación de que termino más apretada día a día que pasa.
El año pasado, viéndolo desde acá, fue muy productivo desde varios puntos de vista… pero fue demandante y consumidor. Me dije, al final, que este año lo tomaría con pausa y haría un espacio más amplio para disfrutar de las cosas simples (si se quiere usar ese término). Lo cierto, como pueden imaginarse, es que terminé acumulando más cosas de las que hubiera planeado, más cosas de las que es saludable mantener y que, ahora mismo, están haciendo que me coma la cabeza para organizarlas. Todas piden, todas y cada una de las cosas que forman parte me exigen algo… y no puedo dar todo.
La lista de las cosas queda más o menos como la listaré a continuación. Las negritas son las que considero de mayor importancia, tanto como peso de decisión (gente involucrada y lo que espero cuando sea terminado). como por ser un gran aporte al proyecto de vida que planeo; las que quedan son y las tachadas son las que, lamentablemente, tendrán que ser reflotadas próximamente (el mes que viene, después de mitad de año o el que viene, pero serán).
Trabajo. (sin duda, pilar fundamental de mis proyectos)
DosUna cursada. (aprender se aprende, pero no cuando se hace a las apuradas)
Finales. (quiero que sean todos de lo mejor)
Proyecto de extensión. (es la primera y la última vez que me meto en esto)
Seminario de Mayo. (no puedo dar más tiempo a trabajos que no podré realizar con tranquilidad)
Ponencia del Congreso. (estamos en el barco, a remar)
Trabajo Investigación cualitativa. (dudoso, pende de una cuerda floja)
Trabajo final curso de seguridad. (si todo va bien, esto será mi segundo pilar)
Curso Conversaciones en Tránsito II. (último curso online de este año)
Francés. (reto personal)
Boxeo y, próximamente, yoga. (salud es importante también)
No hay que echar a menos que, sumado a esto, hay que ponerle la parte divertida de la vida: esparcimiento y sociales. De a poco, acomodarse y, sobretodo, tratar de hacer todo lo más llevadero posible.
Por cierto, el domingo pasado cumplimos ocho años de estar leyéndonos y sigue sumando.


