RSS

Integración

25 Oct

Para romper el silencio que se había apoderado de mi querido espacio, es que sale esta pequeña entrada apenas masticada. Si bien se puede hablar sobre muchas cosas con sólo leer esta palabra, más usada como disparador; por el momento sólo tocaré algunos temas y de manera poco profunda, vuelo rasante. Tampoco será la última vez que escriba sobre ella en este blog, de eso estoy segura.

Primero: siempre se dice que tenemos una sociedad fragmentada, no parece haber dudas sobre ello, se lo preguntes a quien se lo preguntes (o no… pero mantengamos el nivel de suposición), considero que no debo decir mucho más para que comprendan este punto.
Segundo: se habla de la aceptación de minorías, de las mini-minorías y de las mini-micro-minorías también; si bien hay dudas, se lucha por la pluralidad . Todos decimos ser libres (entrada que aún debo) de hacer lo que se nos da la gana, pero no basta y también queremos que todos los otros libres nos acepten (por las buenas o a la fuerza).
Tercero: el individualismo está de moda y a nadie parece preocuparle, es más, se propaga y se incita a que todos “seamos únicos”. me guardo la crítica para otro día, pero que sepan que estoy muy tentada ahora
Cuarto: somos demasiados, DEMASIADOS.

Ahora bien, con esos cuatro puntos en mente y a modo de bocadito: ¿no les parece que es demasiado optimista hablar de consenso? ¿Creen que puede haber realmente una opinión común cuando no se conoce siquiera la opinión de los vecinos? Siempre se apoyó a la mayoría, es un hecho, se va por el camino por el cuál han ido muchos. También dejo plantado un punto acá porque seguir con esta rama me llevaría para sitios que no planeo comentar en esta entrada.

Cada uno de esos puntos merece (y probablemente tenga) un tratamiento aparte de esta entrada, pero de lo que realmente yo quiero hablar es de la integración, por lo que tampoco podía dejar de lado todas las ideas revoleantes anteriores, que ahora tienen por haber leído esos detonantes. Con este ambiente siento que se entenderá mejor lo que puedo llegar a decir.

Cuando decimos integración, suponemos Paz. ¿No es así? De hecho, se nos hace imposible pensar creer en la paz en la actualidad porque no tenemos forma alguna de poner a todos los individuos en un solo saco. El pluralismo, como el nombre les hace entender, divide el gran camino en múltiples e infinitos senderos que muchos terminan recorriendo solos o en grupos pequeños. Ojo, no me parece mal la diversidad, en ella se generan perlas inigualables… pero el precio de esta perla es la pérdida de un común fin general. Siendo un poco redundante, cuando más dividamos los fines (que también se relaciona con los motivos y las necesidades particulares), más fácil nos vencerán las adversidades que se presenten a todos como grupo; porque los problemas no se limitan al sector… sino a la humanidad.

Por otro lado, y para incitar a la crítica: se reprocha a diario a la Iglesia, más que nada porque no está de moda. Se pone en juicio la doctrina sin siquiera conocerla, aludiendo a justificaciones vagas e igual de dudosas. No se sientan ofendidos si son no creyentes, es una situación la que expongo y no una apelación a la moral de todos ustedes; ahora, si los invita a reflexionar, no podría ser mejor. Pero más allá de que siempre hubo humanos desviados, mal intencionados, totalmente dentro del sistema (incluso, formando parte esencial de él), no podemos quitarle el mérito de su logro. La Iglesia fue la fuente más importante de integración durante generaciones, siglos, si se quiere.

¿Qué les dice esto? Que falta una ideología, una institución que nos permita a todos sentirnos parte de la misma causa, del mismo grupo, de la misma humanidad. No digo que hay que salir a inventar un nuevo Dios para que todos nos lavemos el cerebro, las manos, nos libremos de toda culpa y vivamos como buenos hermanos obligados por el Padre para ganarnos un pedazo de cielo. No, nada parecido.

Entonces, la integración se da cuando nos sentimos menos diferentes de los demás, cuando menos expulsados no sentimos en un grupo. Cuando existe empatía, voluntad con el otro. El resto pueden imaginarlo. No digo que espero alguna opinión, pero sí espero puedan hacer su propia construcción de este cuadro de la realidad que nos llega de a diminutas partes.

Anuncios
 
1 comentario

Publicado por en 2011/10/25 en pensamientos

 

Una respuesta a “Integración

  1. Hiyoko

    2011/10/28 at 10:38 AM

    🙂 Concuerdo con lo que decís.
    Hay varias cosas que rescato. Aunque hoy en día todo el mundo dice que hay cada vez más grupos, y que la gente cxomparte las mismas cosas, lo único que veo es que nos alejamos más de los demás. Internet, creo que es uno de los más grandes responsables.
    Es cierto que la Iglesia, como institución nos mantuvo unidos, las escuelas también, en cierta forma, pero cada vez parece haber cierta disertación por parte de las personas frente a la realidad.
    Por una parte podemos decirlo, que para el hombre el hecho de ser individualista, simepre fue una de las razones más remarcadas de la independencia, aunque, se ha tomado de forma erronea. Considero que el individualismo puro, lleva al suicidio, ya que el hombre es un hombre-social, y de hecho, una sociedad, no sería una sociedad si no hubieran personas que la compongan. En fín. es laaaaargo quizas lo que podemos llegar a hablar de estos temas, pero concuerdo con lo que decís. La raza humana se está desfragmentando a un ritmo cada vez más rápido, ¿qué va a ser de nosotros al final? D:

     

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: