RSS

Archivo de la categoría: ‘bout me!

un tercio+

Siempre me quejo de que el tiempo pasa lento. No vengo a cambiar ese hábito, me asustaría si me levantara y de repente tuviera cincuenta años, la verdad. Fuera de un par de días específicos, vengo pasando el año con la misma velocidad aparente de todos los años anteriores, lo que es algo así como despacio. Eso de «pasó volando», no lo puedo generalizar.

¿Tiene algo bueno? Sí, aunque sumergida en la maratón de cosas en las que voluntariamente me sumergí, siento que este año finalmente voy llegando mejor a los objetivos que me he propuesto. No sé si se relaciona con esto de sentir que la horas duran tanto, pero parece que puedo hacer un poco de todo en el medio. Hablo de esas metas que toman mucho tiempo y dedicación, las que sólo se pueden completar yendo poco a poco. Y de los que son más impulsivos también, nunca dejaré de lado un poco de ocio.

¿También algo malo? Cuando veo lo anterior, cuando me siento a agradecer por las oportunidades que se presentaron y pude aprovechar (te tiene que agarrar preparado, ya saben), cuando pienso en las dificultades que pude superar; sí, me da tranquilidad, eso seguro… pero también comienza a dibujarse un pequeño puntito de incertidumbre: el típico «¿y ahora qué?». ¿Será necesario que haga algo más?

Muchas veces sentí que las cosas perdían sentido, no únicamente por el tiempo que pasa, a la velocidad que pase, sino porque parece que uno va sumando más y más… así no hay tiempo que alcance. ¿Qué es lo importante? Apreciar lo que se hizo, y vivir hoy.

Todavía me falta aprender a estar en el hoy sin más, a dejar de pensar en esas escaleras al éxito que nos cuelgan en la espalda desde tan jóvenes. Sospecho que no es necesario tener tantos trofeos, sino esa ligereza en el pecho que nos permita respirar y dormir sin atormentarnos a cada minuto. Ser y nada más.

Anuncios
 
1 comentario

Publicado por en 2017/08/28 en 'bout me!, Random

 

2016 en libros

Se va terminando el año y llega el momento de los resúmenes, listas super rayadas y conclusiones. Ya saben que uno de mis principales pasatiempos es leer, así que les dejo el postre, muy bonito, que hace la página que uso para anotar y buscar nuevas lecturas: ACÁ.

Además de ver qué cosas leí y qué calificaciones les di (discutible, lo sé), pueden ver sugerencias y otros comentarios, es interesante la cadena de libros que se puede armar. Goodreads me envicia, entro un minuto y termino ojeando durante una hora seguro. También saben, si se registran, manden solicitud de amistad o enlace, me gusta ver qué leen y qué les parece.

Como para agregar, leyendo ahí mismo, encontré un post gracioso (a medias, claro), que te da consejos para poder leer más, si es lo que uno quiere. Les dejo el link para compartir, pero resalto este comentario en particular:

“Quit your job and send the husband and kids out of town. Recruit some cats, stockpile tea, and get to it!”

 
Deja un comentario

Publicado por en 2016/12/30 en 'bout me!, Diciembre, Libros

 

el corazón está…

Una casa no es una casa si no hay un gatito ahí, esperándote cuando volvés. Me hubiera gustado que Kenshin llegara a acompañarme, pero él ya descansa. Natsume queda como príncipe con un castillo para él solito.

Natsume

Ahora sí, hogar, dulce hogar ♥.

 
Deja un comentario

Publicado por en 2016/12/28 en 'bout me!, Diciembre

 

Xfit Murph

Entre muchas de las cosas que tengo en la lista como pendiente de hacer alguna vez en la vida, tenía “hacer CrossFit”. Llegó a estar entre las líneas de una lista poco rígida gracias a este blog que, siempre que sale la oportunidad, recomiendo. Haciendo la historia corta, buscando cómo mejorar la salud, además de paleo (alimentación), practicar crossfit (ejercicio) era algo que debía intentar. Seguro algunos recordarán mi eterna perorata.

En la zona hay gimnasios que lo practican desde hace un par de años. ¿Por qué entonces no lo había hecho, si era tan importante? La relación $/hs nunca me convenció y con boxeo estaba cubriendo bastante bien las necesidades. De igual forma, las posibilidades se terminaron dando lentamente y este año, en Septiembre, finalmente me matriculé en un box (Cacique CF).

Durante cuatro meses (40 clases), aprendí muchas cosas respecto al ejercicio: técnicas, nombres, combinaciones que estaban fuera del vocabulario de otras disciplinas que he practicado; pero también sentí muchos cambios y conocí tanto mi fuerza como mis límites. Quizás, si ya han escuchado algo, tendrán esa idea de que en crossfit te vas a romper o te van a exprimir como naranja… y bueno, en parte sí, pero sólo es jugo. Lo cierto es que es escalado, nadie te va a obligar a hacer algo que no quieras y/o que no puedas, uno se pone los límites y si no se es certero, los pone el cuerpo. Cualquiera puede ir empezar, sólo tenés que llevar zapatillas. Es divertido, es retador.

¿Alguna anécdota? Sí. Reciente y todo. Durante los WOD muchas veces creí que no iba a poder, que me iba a morir si no paraba, eso seguro le pasó a todos alguna vez. Estoy de acuerdo. También puede pasar que uno se lastime, por tonto como a mi, pegándole a un cajón. Después de los WOD, muchos se sienten cansados, a mi me da hambre y sed después de llegar a casa, como voy tarde, me acuesto y ya, al otro día como nueva. Ahora, lo gracioso es que hasta la ante-última clase del año, venía con un récord personal de “no me duele” bastante importante. Alguna molestia acá o allá, seguro, llegué a usar músculos que en la vida había usado. Pero dolor, nah. Seguramente también se dio que la última clase del año que me quedaba por usar también sería la última clase del box del año. ¿Qué pasó? Resultó que el WOD era el conocido MURPH. De más está decir que, más allá de lo que costó hacerlo (nunca olvidaré los nervios), estuve como tres días sin tener la movilidad completa de mis brazos. Y ahí terminó el récord personal.

Vengan a crossfit el año que viene, hay otra gente loca divertida ahí. De paso nos separamos un rato de los celulares y computadoras.

 
Deja un comentario

Publicado por en 2016/12/26 en 'bout me!, Diciembre

 

planificación

Pisando el final del 2016, enfrentando otro año nuevo, muchos se ponen a pensar ¿qué hice este año? ¿qué haré el siguiente? Y, obviamente, como soy parte de la gente, no escapo a esas preguntas. Diferente a un balance, me vino la palabra plan a la cabeza.

Muchas veces, y no pocos, consideran la libertad como esa falta de la tan odiosa planificación, como esa espontaneidad e ímpetu de hacer lo que se le venga a uno en gana en el momento mismo en que respira y late el corazón. Si tuviera que decir en pocas palabras algo que me defina a mí en medio de la vida, es eso, plan. Ojo, no digo que siempre voy 100% pegada al lineamiento, pero a grandes pinceladas, llevo la cosa por ese camino. Y ahí me atacó otro pensamiento –nunca llegando así a responder las preguntas iniciales de forma puntual–, desde hace tiempo que vivo los días años de acuerdo a un plan. ¿Dónde surgió? ¿Cuándo lo empecé? Creo que se formuló en la adolescencia y ha venido mutando, una idea borrosa, deforme, una caricatura que resultó ser siempre una vela. Es más, probablemente este plan es el que siga durante unos años más. Sí, está todo acá, en la cabeza.

¿Qué plan? Una línea fina y brillante, una idea que se escurre a un futuro que se acerca sin llegar. Pero es pegajosa, y muchas cosas se adhieren y siguen en el tiempo, hasta que se desprenden o se funden. No, nada de todo esto es excluyente, limitante tal vez, pero no dejo oportunidad sin evaluar ni tomar.

 
Deja un comentario

Publicado por en 2016/12/19 en 'bout me!, Diciembre

 

techo

Durante todo el largo proceso no he dicho nada, he guardado la calma y traté de no invadir a otras personas con la ansiedad, el estrés, los líos y los cálculos extraños que requirió todo este camino de construir una casa. Mi casa. Deos, escribiéndolo así, el sueño de una vida suena realmente efímero y pequeñísimo.

Dreaming

Ya había medio anunciado acá, cuáles eran mis planes, pero realmente nunca lo dije, nunca explicité. Soy de decir toda clase de tonterías en este diario, y aún así no me sentí confiada ni entusiasmada en contar la noticia. En parte porque me considero algo reservada, también un poco porque es un proyecto que toma más de cinco minutos y la pregunta constante sobre el estado no puede responderse simplemente. Hay mucho que pasa, que pasó, y no se puede resumir en un “bien”, como cuando te preguntan “¿cómo estás?”. Seguro sumó también que andar contando cómo iba la cosa no implica que se entienda lo que está pasando, lo que uno está pasando. Hubieron episodios divertidos, otros bastante tristes, complicaciones, divergencias, deudas olvidables… pero finalmente estoy acá, en el punto en el que sólo queda seguir, pero ya dentro de la nueva realidad que uno buscaba formar. Viviendo en la casa. Quedan cosas por hacer, muchas y luego seguro se me ocurrirán más, pero ya es.

¿Costó? ¿Tardó mucho? Sí y no. Depende de cómo lo mire, siempre. Costó tiempo, costó dinero, costó esfuerzo, costó tiempo, costó muchas cosas que seguro podría haber hecho. Pero eso no cuesta lo que vale. Si comparten el sueño que tengo, el de poder estar en la casa propia porque la vida no les pasó una hecha jaja, los aliento a ponerle esfuerzo, se puede. Enfocarse, pensarlo, tirarse a un par de piletas incluso dudando; porque flotar, flotamos.

 
Deja un comentario

Publicado por en 2016/12/17 en 'bout me!, Diciembre

 

chicle

Luego de una exitosa puesta en escena de la apuesta “un año sin maní con chocolate“, out of the blue, el mes pasado, decidí apostarme a mí misma dejar de comer chicle. A principios de año lo había logrado por unos meses, pero en el medio, entre día y día, perdí la determinación. いろいろな.

Hoy, entonces, se cumple un mes de aquello. ¡Vamos por más!

Huelga decir, me gustaba consumir las cajitas que traen 14 unidades, y hacerlas durar el doble. Además eran una buena forma de pasar directo al almuerzo, con sabor a menta.

Beldent

 
Deja un comentario

Publicado por en 2016/12/14 en 'bout me!, Diciembre