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Archivo de la categoría: pensamientos

mukashi mukashi

Hubo una época en la que tenía bastante claro qué cosas me generaban interés y cuáles debía llevar a cabo. Algo así como prioridades establecidas y bien acomodadas. Obviamente, nunca fue algo inflexible, pero no dudaba entre quedarme en mi casa dibujando y salir a tomar sol, por ejemplo. ¿Ustedes saben qué hubiera elegido? Hoy, si bien no estoy en las antípodas, me cuesta decidirme dado el caso y también me cuesta tener firmeza si es que siento una inclinación ligeramente parcial hacia alguna de las opciones. Es más, incluso antes, cuando tenía un deber, tampoco dudaba en tratar con fuerza de lograrlo. No dudaba entre terminar mi trabajo práctico y salir a tomar sol, por ejemplo. De nuevo, hoy me siento relativizada. Sé que hay ciertas obligaciones que adquirí por mi propia voluntad y que debería ponerlas seriamente en el balance; sé también que los plazos son dados y no tengo control sobre ellos, pocas veces uno puede hacer las cosas a su tiempo. Además tengo intereses demasiado diversos y ponerlos armónicamente es muy complicado… aún así, incluso lo que debería ser una prioridad está flotando entre las cosas que no me cuesta dejar incompletas. ¿Estaré errando? ¿Perdí definición? ¿Es posible que las ganas de escribir un fic se sobrepongan a las de leer un capítulo del curso? ¿Es posible que las ganas de leer el libro se sobrepongan a la permanente decisión de dormirme temprano antes de la 1 am al menos? Me estoy refutando sola y creo que eso me está impidiendo, de alguna forma, ver progresos más marcados.

 
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Publicado por en 2016/12/15 en Diciembre, pensamientos

 

causalidad

Existen al menos tres mecanismos que según Atran pueden generar la tendencia a creer en poderes sobrenaturales. […] El segundo mecanismo es, paradójicamente, el razonamiento causal, es decir, la creencia de que todo lo que ocurre tiene una causa, uno de los pilares de la ciencia.

Mangini Esteban.

De más está decir que muchas veces los experimentos que uno hace para ver si realmente se puede controlar la salida, resultan demasiado pequeños y las variables del día a día son demasiadas. Cosechar lo que se siembra aplica una vez que tenemos el zapallo bajo el brazo, y se lo agradecemos a Dios.

pequeñas reflexiones perdidas

 
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Publicado por en 2016/12/13 en Diciembre, pensamientos

 

respuestas rápidas

Haciendo los ejercicios que me pasan en las clases de un pequeño curso que estoy haciendo, me he dado cuenta de algo que quizás se intuye: muchas personas dicen entender cómo comportarse cuando las emociones se hacen fuertes, pero en la práctica, no digo en un evento destacado y fuera de lo común, sino en el día a día, parece que se olvidan completamente del método. En todos los ámbitos, con todas las personas, me incluyo en gran parte.

¿En qué afecta esto? Simple, si uno no puede recordar que está reaccionando y no accionando, se traban las puertas para un comportamiento racional, civilizado, amigable, tranquilo. Sí, se comportan como simples impulsivos llevados por memorias lejanas y reflejos condicionados por instintos anticuados. ¿Cómo? Si te digo algo que no te gusta, bien podrías tomarlo con calma y responder diplomáticamente, luego de tiempo y silencio; pero no, la mayoría bien podría calentarse y empezar a discutir como si la viera les pendiera de ello o como si de repente fueras Hitler tratando de arruinarles la vida. Geebus.

Eso, traten de pensar y no sólo dejarse llevar por la emoción. Un poco, no mucho. Se ahorrarán problemas y malos tragos.

 
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Publicado por en 2016/12/12 en Diciembre, pensamientos

 

dramaqueen

Versión Jules Verne (1864):

¡Cómo! -exclamé-, nos hallamos envueltos en una erupción volcánica, la fatalidad nos ha arrojado en el camino de las lavas incandescentes, de las rocas encendidas, de las aguas hirvientes, de todas las materias eruptivas; vamos a ser repelidos, expulsados, arrojados, vomitados, lanzados al espacio entre rocas enormes, en medio de una lluvia de cenizas y de escorias, envueltos en un torbellino de llamas, ¡y aún se atreve usted a decir que es lo mejor que pudiera sucedernos!

Dije que comentaría lo que estaba leyendo más adelante (éste es uno de los ejemplares que corresponden a la lista «reading»), pero no pude evitar esta cita. Casi no puedo evitar decir algo más, lo guardo, lo guardaré hasta la próxima.

Oh, sí, esta es la entrada Nº 1.112. ¡Festejemos!

wrong idea

wrong idea

 
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Publicado por en 2016/02/02 en Libros, pensamientos

 

To master

 

02

01

Sencillo. Me gustaría conocer más gente con esta virtud.

 
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Publicado por en 2015/05/24 en 'bout me!, pensamientos

 

Nada

La muerte no existe. Nunca existió, nunca existirá. Pero la hemos dibujado tantas veces, tantos años, tratando de apresarla, de entenderla, que vemos en ella algo así como una entidad, extrañamente viva y ávida. Y sin embargo, no es más que un reloj detenido, una pérdida, un final, una sombra. Nada. Y la feria sabe que la Nada nos aprecerá siempre más terrible que Algo. Uno puede luchar contra Algo. Pero contra Nada… ¿en dónde le pega uno a la Nada? ¿Tiene corazón, alma, trasero, cerebro? No. Y la feria nos sacude en las manos el cubilete de dados colmado de Nada, y nos cosecha a medida que el terror nos va tirando al suelo. Oh, nos muestra Algo que eventualmente llegará a Nada, por supuesto.

Ray Bradbury (Something wicked this way comes)

 
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Publicado por en 2014/09/29 en Libros, pensamientos

 

Vida

– Sabían cómo vivir con la naturaleza, y cómo entenderla. No trataron de ser sólo hombres y no animales. Cuando apareció Darwin cometimos ese error. Lo recibimos con los brazos abiertos y también a Huxley y a Freud, deshaciéndonos en sonrisas. Después descubrimos que no era posible conciliar las teorías de Darwin con nuestras religiones, o por lo menos así pensamos. Fuimos unos estúpidos. Quisimos derribar a Darwin, Huxley y a Freud. Pero eran inconmovibles. Y entonces, como unos idiotas, intentamos destruir la religión. »Lo conseguimos bastante bien. Perdimos nuestra fe y empezamos a preguntarnos para qué vivíamos. Si el arte no era más que la derivación de un deseo frustrado, si la religión no era más que un engaño, ¿para qué la vida? La fe había explicado siempre todas las cosas. Luego todo se fue por el vertedero, junto con Freud y Darwin. Fuimos y somos todavía un pueblo extraviado.

[…]

– Los marcianos descubrieron el secreto de la vida entre los animales. El animal no discute su vida, vive. No tiene otra razón de vivir que la vida. Ama la vida y disfruta de la vida. Observe la estatuaria; cómo los símbolos animales se repiten una y otra vez.

– Parece algo pagano.

– Al contrario, son símbolos divinos, símbolos de vida. También en Marte el hombre había llegado a ser demasiado humano, y no bastante animal. Los hombres de Marte comprendieron que si querían sobrevivir tenían que dejar de preguntarse de una vez por todas: «¿Para qué vivir?» La respuesta era la vida misma. La vida era la propagación de más vida, y vivir la mejor vida posible. Los marcianos comprendieron que se preguntaban «¿Para qué vivir?» en la culminación de algún período de guerra y desesperanza, cuando no había respuestas. Pero cuando la civilización se tranquiliza y calla, y la guerra termina, la pregunta se convierte en insensata de un modo nuevo. La vida es buena entonces, y las discusiones son inútiles.

– Me parece que los marcianos eran bastante ingenuos.

– Sólo cuando les convenía. Renunciaron a empeñarse en destruirlo todo, humillarlo todo. Combinaron religión, arte y ciencia, pues en verdad la ciencia no es más que la investigación de un milagro inexplicable, y el arte, la interpretación de ese milagro. No permitieron que la ciencia aplastara la belleza. Se trata simplemente de una cuestión de grados. Un hombre de la Tierra piensa: «En ese cuadro no hay realmente color. Un físico puede probar que el color es sólo una forma de la materia, un reflejo de la luz, no la realidad misma». Un marciano, mucho más inteligente, diría: «Este cuadro es hermoso. Nació de la mano y la mente de un hombre inspirado. El tema y los colores vienen de la vida. Es una cosa buena».

Ray Bradbury (Crónicas Marcianas)

 
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Publicado por en 2014/07/24 en Libros, pensamientos